Y tomar una mano fría
que te deje en solitario,
plantado y vacío,
como despojado.
Despojado de toda gracia,
de todo gesto vivo, cálido,
sutil.
Vivir en solitaria compañía,
así tan paradójico resulta
esa mano y la mía.
Frío, tan frío como tener
una mano fría en la mía vacía.
LR